SCHUMANN Sinfonía núm. 1 en Si bemol Mayor, Op. 38 “Primavera”
BERLIOZ Sinfonía Fantástica
Compuestas con apenas una década de diferencia, estas dos sinfonías representan caminos complementarios del primer Romanticismo: mientras Schumann consolida el legado sinfónico alemán desde la poesía y el lirismo, Berlioz rompe los moldes tradicionales con una innovadora concepción narrativa y orquestal.
Tras varios intentos infructuosos de poner su talento al servicio del “gran formato”, en enero de 1841 Robert Schumann se propone componer su primera sinfonía, animado por su esposa Clara. En un momento de extraordinario impulso creativo, Schumann escribe las líneas melódicas generales en apenas cuatro días. << La sinfonía me ha dado muchas horas de alegría. A menudo doy gracias al espíritu bondadoso que me permitió completar una obra tan importante con tanta facilidad y en tan poco tiempo >>, dejó anotado al respecto. El 31 de marzo de ese mismo año, su amigo Felix Mendelssohn dirige en Leipzig el estreno de la Sinfonía núm. 1 en si bemol mayor, op. 38, “Primavera”ante un público entusiasmado.
La velada continúa con la Sinfonía Fantástica de Hector Berlioz, una de las obras orquestales más singulares de la historia. Escrita en 1830, destaca por su carácter autobiográfico, su alto componente descriptivo y el uso de la idée fixe, un motivo recurrente que representa a la persona amada y vertebra toda la obra. Su innovadora orquestación convirtió esta sinfonía en un punto de inflexión en la escritura sinfónica del siglo XIX.