SHOSTAKÓVICH Concierto para violonchelo núm. 2
DVOŘÁK Sinfonía núm. 9 “Del Nuevo Mundo”
El Concierto para violonchelo núm. 2 de Shostakóvich nos embarca en un viaje introspectivo y oscuro que refleja la psique del compositor ruso a sus 60 años. Escrita en 1966 durante un periodo de aislamiento en el sanatorio de Yalta, la obra fue concebida inicialmente como una sinfonía con solista, aunque luego Shostakóvich decidiera ampliar el protagonismo del instrumento. De ahí que el violonchelo se confronte y se funda con el ensamble en distintas e inusuales formaciones camerísticas que dan lugar a nuevos efectos y sonoridades. La obra se desarrolla en tres movimientos, segundo y tercero interpretados sin interrupción, en los que aparecen temas lúgubres y hondos que contrastan con secciones más cinematográficas o incluso con melodías populares como el tema del segundo movimiento, que está basado en el canto de los vendedores ambulantes de Odesa «¡Comprad nuestras rosquillas!». En contraste, la Sinfonía núm. 9 “Del Nuevo Mundo”, de Dvořák, nos presenta, literalmente, otro universo en el que el compositor busca exaltar el patrimonio musical americano que descubre en su etapa en los Estados Unidos. Cautivado por los espirituales negros, las melodías de los indios piel roja, así como por danzas tribales, Dvořák se basa en estas nuevas expresiones para dar forma a una partitura exuberante y colorida en la que lo espiritual, lo mítico y lo ritual se encuentran y se fusionan con la tradición europea. Una obra majestuosa que es una de las joyas sinfónicas universales.