Uno de los colectivos peor tratados por la recesión económica está siendo el de la música. El último centro en sufrirla ha sido el Aula de Música de la Universidad de Alcalá que ha sido cerrada de un día para otro sin que los docentes recibieran ninguna explicación.
Como protesta ante esta medida los miembros de ese colectivo han alzado su voz con el fin de concienciar a los responsables y al público en general de la necesidad de mantener abierta con todas garantías ese Aula donde se forman nuestros futuros maestros del mañana. Para ello han iniciado movilizaciones y giras de conciertos por diferentes puntos del país con el lema “la educación no es un gasto, es una inversión”. De este modo y según comentó ayer a la Crónica de León su coordinador, el pianista Josep Colom, “intentamos impedir la destrucción de lo que tantos años de trabajo y esfuerzo ha costado crear y formar para que ahora, sin razón ni fundamento, lo quieran anular sin explicaciones”